La etnia de los Lencas en Honduras

Son descendientes de los mayas que no siguieron el éxodo, que dio fin al antiguo Imperio Maya. Actualmente se localiza en los departamentos de La Paz, Intibucá y Lempira. También se encuentra en número reducido en los departamentos de Santa Bárbara, Comayagua, Francisco Morazán y Valle.

Durante el siglo XVI fueron el grupo indígena más numeroso, de hecho, hoy siguen siendo la etnia más grande, se dice que tienen una población de más de cien mil habitantes.

A la llegada de los españoles los lencas estaban distribuidos en distintos grupos, constituyendo una considerable población: cares, cerquines, potones y lencas. Aunque sus comunidades estaban aisladas por grandes distancias, estaban unidos por lazos culturales y por una historia común.

Lempira “Señor de la sierra”

La conquista de los Lencas, no fue tarea fácil para los españoles, debido a que los indígenas opusieron resistencia durante 20 años. La acción de resistencia más importante fue la “rebelión de los Lencas”, encabezada por el cacique Lempira, en 1537.

Lempira, que significa “Señor de la sierra”, fue quien forjó la unidad de todo el pueblo lenca (cares, cerquines, pontones y lencas propiamente dicho), alrededor de una confederación de tribus, organizada para luchar contra los conquistadores.

Los lencas dieron batalla en el área comprendida por los río Comayagua y Ulúa. La fuerza indígena se atrincheró en los peñones de Congolón, Coyocutena, Piedra Parada, Cerro del Broquel y Cerquín.

Ver Etnias de Honduras

Este último, según las evidencias históricas, se constituyó en el centro de operaciones de la resistencia lenca. Aún muerto Lempira, según testimonios de los cronistas españoles, la resistencia lenca continuó.

Bajo el dominio español, la población lenca se reconcentró en lo que los conquistadores llamaron “pueblos indígenas”, pero gran parte del legado indígena se fundió con la cultura española, lo que dio lugar a la actual cultura mestiza, del país.

En tiempos de la conquista española solamente tres lencas son nombrados en los documentos de esa época: Mota, Entepica y Lémpira:

  • Mota: Lideró a los caciques lencas que defendieron de los españoles el Cabo Gracias a Dios.
  • Entepica: Fue cacique de Piraera y Señor de Cerquín;
  • Lempira: Organizó una guerra de resistencia que duró cerca de doce años y que terminó con su muerte en 1537.

Ubicación geográfica

Geográficamente estaban divididos de la siguiente manera:

  • Cares: Comprendían los actuales departamentos de Intibucá, La Paz, norte de Lempira y sur de Santa Bárbara.
  • Cerquines: Estaban establecidos en el centro y sur de Lempira y sur de Intibucá.
  • Potones: Se encontraban al oeste del río Lempa, en territorio salvadoreño.
  • Lencas: Ubicados en el departamento de Comayagua, oriente de La Paz, centro y sur de Francisco Morazán, incluyendo, probablemente, Tegucigalpa y Valle del Oriente, donde colindaban con El Salvador.

Religión y Cultura

La religión nativa de los lencas era una religión politeísta que veía la realidad desde un punto de vista animista, creía en el nahualismo y los dioses estaban organizados jerárquicamente.

El universo religioso de los campesinos de tradición lenca se ha ampliado fruto del traslape o asimilación del catolicismo español colonial y las creencias prehispánicas. A pesar del papel dominante y avasallador de elemento cristiano, ambas religiones se influenciaron y amoldaron, entretejiendo la trama de lo que hoy para ellos la actual cosmovisión.

Tienen una visión animista de la realidad, poseen estructuración jerárquica de las entidades espirituales, la realización de oraciones complejas, de ritos de ofrenda, para enmienda, etc; asimilación del nahualismo y la practica de un shamanismo reducido.

Profesan el catolicismo, pero también reconocen la religión antigua y la diferencia de la ortodoxia católica. Por ejemplo asocian a Cristo y a la Virgen María con el Padre y la Madre formadores; practican sacrificios de animales ó “composturas” para agradecer o pedir perdón a los ángeles y a los santos.

Según el antropólogo Ramón D. Rivas, la identificación cultural que actualmente conservan se basa en los rasgos faciales y algunas actividades culturales, políticas y religiosas. Tienen una “Auxiliaría de la vara alta”, que es un tipo de organización que ha perdido sus funciones, pero que aún es la institución indígena y religiosa primordial para los lencas.

Las Varas o “Majestades” son el símbolo fundamental de su unidad. Las personas que poseen cargos, constituyen el cuerpo de autoridad del municipio, ellos tienen la autoridad política y cultural, por lo que la vida de la mítica lenca.

Para ellos hay una unidad indivisible entre el mundo material y el espiritual.
Su universo mítico está constituido por elementos como:

Como descubridor del maíz. Se dice que esta ave fue la que salió en busca de la primera mazorca de maíz, la encontró y la trajo.

El cusuco y el tacuacín, como descubridores de la nubes, pero al darse cuenta de ellos los ángeles se las quitaron.

Constituyen un complejo de divinidades, la que tienen asignadas funciones como traer la lluvia, los vientos, la fertilidad de la tierra, los males, etc.

Manifiestan su presencia a los humanos, a través de rayos; cuando caen sobre un árbol, los habitantes más cercanos deben practicar una ceremonia de compostura para reconciliar las relaciones con estos seres sobre naturales.

Espíritus protectores que constituyen un complejo de relaciones establecidas entre el hombre y los animales protectores. Cada individuo nace con un nagual predestinado y su vida está íntimamente relacionada con la del animal que es su nagual.

Los ciclos de vida están tan marcados que si sucede algo al nagual, los efectos también se hacen sentir en la persona cuyo nagual ha sido afectado por una enfermedad, herido o golpeado. Cuando alguien está enfermo, se dice que su nagual está débil.

Se decía que eran animales de tamaño descomunal procedentes de los cerros de El Salvador y Honduras, que venían a destruir los tempos construidos por el San Desiderio. Personaje cristiano-pagano, que durante los ritos de la Compostura, representa al ángel del mal.

La lengua Lenca

La lengua lenca se extinguió durante las últimas décadas del siglo pasado y las primeras del presente. Todavía pueden encontrarse algunos ancianos que recuerdan palabras lencas que oyeron de sus padres o abuelos, pero el idioma vio ha dejado de existir. Hablan el español como lengua materna, aunque su manera de expresarse revela resabios del idioma perdido en la sintaxis, en la entonación y el léxico.

Según Campbell, la lengua lenca está aún sin clasificar. Según el lingüista costarricense Adolfo Costenla Umaña, es un idioma con raíces del chibchano, pero con mucha influencia del náhuatl, y de las lenguas mayas como yucateco y chol

La vivienda

La vivienda no ha sufrido ningún cambio sensible, excepto algunos casos en los que se ha ¡do sustituyendo el techo de zacate, por teja o zinc.

Por lo general, son ranchos de uno o dos cuartos, con paredes de bahareque, los techos de zacate y los pisos de tierra aplanada; sigue siendo el hábitat más común, sobre todo en las comunidades más alejadas de la vías de comunicación. Las familias más pobres (90%) cocinan en hornillas de barro, repelladas con tierra y excremento de vaca y utilizan leña como combustible.

Los enseres domésticos siguen siendo primitivos: la piedra de moles, el comal y los recipientes de barro. Muchos emplean molinos de metal para quebrar los granos de maíz. La leña es recogida por las mujeres y los niños mayores.