Himno Nacional de Guatemala

La letra del Himno Nacional de Guatemala es original del poeta cubano José Joaquín Palma, y la música fue compuesta por el maestro compositor Rafael Álvarez Ovalle en 1897, con motivo de la realización de la Exposición Centroamericana del gobierno del general José María Reina Barrios.

La letra y la partitura fueron impresas por primera vez en la revista cultura La Ilustración Guatemalteca, en donde apareció el autor de la letra como Anónimo. No fue sino hasta en 1910, cuando ya estaba en las postrimerías de su vida, que el poeta y diplomático cubano José Joaquín Palma confesó que era él el autor; el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera lo premió tanto a él como a Rafael Álvarez Ovalle con coronas de laurel de oro en las Fiestas Minervalias de ese año.

Por orden del presidente general Jorge Ubico, en 1934, algunos cambios fueron hechos por el pedagogo José María Bonilla Ruano a la letra del himno ya que la misma era muy guerrerista y reflejaba más a la guerra de independencia de Cuba -en la que Palma había participado activamente- que a la Independencia de Centroamérica.

Letra del Himno Nacional de Guatemala

¡Guatemala feliz…! que tus aras
no profane jamás el verdugo;
ni haya esclavos que laman el yugo
ni tiranos que escupan tu faz.

Si mañana tu suelo sagrado
lo amenaza invasión extranjera,
libre al viento tu hermosa bandera
a vencer o a morir llamará.

Coro

Libre al viento tu hermosa bandera
a vencer o a morir llamará;
que tu pueblo con ánima fiera
antes muerto que esclavo será.

De tus viejas y duras cadenas
tú forjaste con mano iracunda,
el arado que el suelo fecunda
y la espada que salva el honor.

Nuestros padres lucharon un día
encendidos en patrio ardimiento,
y lograron sin choque sangriento
colocarte en un trono de amor.

Coro

Y lograron sin choque sangriento
colocarte en un trono de amor,
que de patria en enérgico acento
dieron vida al ideal redentor.

Es tu enseña pedazo de cielo
en que prende una nube su albura,
y ¡ay! de aquel que con ciega locura
sus colores pretenda manchar.

Pues tus hijos valientes y altivos,
que veneran la paz cual presea,
nunca esquivan la ruda pelea
si defienden su tierra y su hogar.

Coro

Nunca esquivan la ruda pelea
si defienden su tierra y su hogar,
que es tan solo el honor su alma idea
y el altar de la patria su altar.

Recostada en el Ande soberbio,
de dos mares al ruido sonoro,
bajo el ala de grana y de oro
te adormeces del bello quetzal.

Ave indiana que vive en tu escudo,
paladión que protege tu suelo;
¡Ojalá que remonte su vuelo,
más que el cóndor y el águila real!

Coro

¡Ojalá que remonte su vuelo,
más que el cóndor y el águila real
y en sus alas levante hasta el cielo,
Guatemala tu nombre inmortal.!