Celeo Arias

Nació en Goascorán en 1835; se graduó de abogado en 1858. Hijo del ex-Jefe de Estado Juan Ángel Arias (1829-1830). Fue Presidente Provisional desde mayo de 1872 hasta enero de 1874. De acuerdo a William S. Stokes, “un serio intento fue realizado por Céleo Arias desde 1870 a 1890 para unir a las facciones desorganizadas de los autodeterminados rojos o liberales en un partido político compacto y disciplinado.

Bien educado, altamente inteligente y fogueado en la práctica política, Arias estaba singularmente dotado para este objetivo. En 1887 publicó un folleto intitulado Mis Ideas, una colección de ideas de los derechos del hombre proclamados por la Revolución Francesa y de las doctrinas Anglo-Americanas de gobierno representativo, que Arias proclamó como la filosofía y programa del Partido Liberal. . . Se constituyó en el líder reconocido del Partido Liberal pero permitió que su nombre más bien que su programa simbolizara la organización.

Esto es válido cuando fue presidente en 1872 y en 1879, 1883 y 1885, cuando fue miembro del Congreso. Esto caracterizó su lucha por promover la presidencia del Dr. Marco Aurelio Soto y fue parte de su campaña por formar la Liga Liberal en 1884.

De manera inconsciente, Arias saboteó su propia obra, y en vez de crear un partido meramente se constituyó a sí mismo en un líder partidista glorificado. Esto fue demostrado. . . en la redacción de la Constitución de 1880 cuando las personalidades, más bien que las ideas, dominaron los debates. No obstante, la declaración de principios y objetivos del Partido Liberal hecha por Arias fue una contribución y esto justifica su título de Padre del Partido Liberal de Honduras.”

Para Guillén Zelaya, “estadista y filósofo fue el primero que en Honduras redujo a sistema las ideas liberales que vagaban sin arraigo en el ambiente nacional, fue como el padre del liberalismo. Legislador, sentaba en 1865 mediante un voto particular en que se revela el escritor y el pensador, su absoluto respeto a la vida humana, proponiendo el siguiente artículo: “Queda abolida absolutamente la pena de muerte” Gobernante, fue probo, magnánimo y esclavo fiel de sus ideas. Visión, valor, sabiduría, carácter, probidad, talento, todo se juntó en aquella alma excelsa”. El Pueblo 28, mayo, 1931, p. 1.