Francisco Cruz

Nació en Santa Ana, El Salvador (1820), murió en La Esperanza en (1895). Diplomático, escritor y médico. Durante el gobierno de Juan Lindo fue nombrado Comisionado Especial a fin de negociar los reclamos ingleses referente al pago de la deuda Federal, firmado el Convenio Chatfield-Cruz en 1852.

Desempeñó diversos cargos durante las administraciones Cabañas y Guardiolas; le tocó negociar durante la Presidencia de ese último, el Convenio Cerna-Cruz que evito el rompimiento de hostilidades entre el gobernante salvadoreño Gerardo Barrios y Guardiola. También firmó el tratado Cruz-Lennox Wyke, mediante el cual Gran Bretaña devolvía a Honduras las Islas de la Bahía y La Mosquitia, en 1559. Ocupó el cargo de Jefe Político de Comayagua, publicando el trabajo intitulado Datos Estadísticos de Comayagua, en 1859.

José María Medina lo nombró Ministro de Relaciones Exteriores y Gobernación; tocándole firmar en tal condición el decreto por el cual se declararon rotas las relaciones entre Honduras y Costa Rica así como la ratificación del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación suscrito entre Honduras y Estados Unidos, en 1865. También firmó el decreto de febrero de 1866, que creó la Bananera Nacional y el Escudo de Armas. Desempeñó la Presidencia de la República entre septiembre de 1869 a enero de 1870, a fin de facilitar la reelección de José María Medina, quien se retiro temporalmente del poder. Durante la Administración del Presidente Marco Aurelio Soto de creó el departamento de Estadístaca Nacional, nombrándose a Cruz como Director General, en 1880.

El mismo año represento a Honduras en las Conferencias de Saco, a la delimitación de territorios en disputas entre los dos países, sin alcanzar acuerdo alguno. En 1884 se suscribió entre los dos países el Tratado Cruz-Letona, el cual, en opinión del históriador José Reina Valencuela, «Constituyó en más sonado fracaso diplomático y quizás el único que sufrió el señor Cruz».

Las protestas del pueblo de Opatoro, que se consideraba afectado al habérsele cedido a El Salvador sus derechos al sitio de Dolores, hizo que el Congreso Nacional improbara el referido Tratado. En 1885 abandonó el país redicándose, durante algún tiempo en el Salvador. Su trabajo, científico más conocido es La Botica del Pueblo, cuya primera edición data de 1867. En opinión de Reina Valenzuela Cruz fue «el primer científico de la Honduras del siglo XIX.»