Organización Económica – La Civilización Maya

La agricultura es una actividad central, se ha especulado mucho sobre las técnicas agrícolas que utilizaban con en la época prehispánica.
La Civilización Maya

Siendo la agricultura una actividad central en la vida de los mayas, se ha especulado mucho sobre las técnicas agrícolas que utilizaban con más frecuencia en la época prehispánica; si las de tipo extensivo, como el sistema de roza-tumbaquema, o las de tipo intensivo, como el riego y las terrazas. Hay evidencias de que combinaban ambas técnicas con otras alternativas, como la recolección, las huertas domésticas, los camellones o campos levantados, la arboricultura, la caza y la pesca.

Es importante recordar que fue principalmente la selva tropical el tipo de ecosistema en el que los mayas vivieron y del cual obtuvieron su alimento. Sin embargo, las características del trópico varían mucho y es posible que las diferencias en clima, suelo y vegetación determinaran la explotación de los recursos naturales y el tipo de sistema agrícola utilizado. Las técnicas debieron, pues, adaptarse a la cantidad y calidad de la tierra disponible, al tipo de cultivos y a diversos factores socioeconómicos.

Comercio

El comercio fue indispensable para la economía de los mayas, ya que el área geográfica maya proveía gran cantidad de productos, pero tenían escasez o ausencia de otros. Durante el Clásico se desarrollaron grandes mercados en las urbes, que se llamaban p’polom. Tras la reorganización social de finales del Postclásico se desarrollaron los tianguis. Entre los mayas, los comerciantes hacían largos y exhaustivos recorridos para poder abastecer a pequeños comerciantes quienes distribuían de casa en casa los artículos exclusivos de ciertas zonas como el jade, del Valle del Motagua en Guatemala, la indispensable obsidiana de las fuentes del altiplano de Guatemala como El Chayal e Ixtepeque, las prestigiosas plumas del quetzal, de los bosques nubosos de Guatemala, el algodón del noreste, las conchas y el pescado de las costas.

También la sal del norte, y de fuentes del río Chixoy en Alta Verapaz, el cacao de Tabasco, Guatemala y Honduras, y el pedernal de la zona puuc. El arte también se convirtió en un objeto apreciado entre los nobles, y las cerámicas policromas de lugares como Chamá y Nebaj en el altiplano de Guatemala se distinguieron por sus finas obras que se han encontrado en muchos sitios distantes. Los grandes comerciantes adquirían gran prestigio y fama entre la nobleza maya y en algunas ocasiones eran reclutados como espías del rey.

Moneda

No existían monedas para el comercio, solamente el trueque y en ocasiones se utilizó el cacao como tal. Aunque no había un valor exacto, un conejo valía 10 semillas. El cacao conservó sus usos económicos durante un breve período del dominio español: el 17 de junio de 1555, por orden del virreinato de la Nueva España, el cacao pudo ser intercambiado con monedas europeas al equivaler un real español por 140 semillas de cacao, en 1575 bastaban 100 semillas de cacao por un real y al final de ese siglo eran 80 por un real.

Propiedad de la tierra

Los gobernantes supremos (ahau) otorgaban tierras a sus súbditos, según su rango social y división del trabajo se otorgaban parcelas de terreno cultivable por familia para su subsistencia, para pagar tributo y para comercio, en una extensión que tuviera la capacidad de producción para cubrir los requisitos antes expuestos. No debe confundirse bajo ningún motivo con un sistema comunal, ya que la tierra pertenecía al ahau, que la podía retirar en cualquier momento y utilizarla para sus propios fines, como una propiedad personal más que como propiedad de la ciudad-Estado maya que gobernara.

Transporte Marítimo

El transporte marítimo tuvo gran importancia en el desarrollo del comercio y por lo tanto de su economía. Sus embarcaciones más tempranas tenían como base el remo y carecían de la vela. Con estas primeras embarcaciones costearon la península de Yucatán y lograban salir de la peligrosa barrera coralífera ayudándose de faros que les indicaban las distancias, peligros, así como las salidas al mar. También navegaron por los ríos de Tabasco, Chiapas, Guatemala y Honduras. Se estima que en esas embarcaciones se podían transportar de veinte a cuarenta personas, incluyendo sus mercancías. Existen evidencias de que arribaron a las tierras de Honduras y es posible que hayan llegado hasta Panamá. Primeramente las embarcaciones estaban adaptadas para navegar en agua dulce, después se fueron adaptando al mar, gracias a que diferenciaron e hicieron distinción entre la proa y la popa

Transporte Terrestre

Existía gran diversidad y complejidad entre las extensas redes de carreteras y caminos. Son dignos de importancia los sacbe’ob (sacbé en singular, de sak ‘blanco’ y beh ‘camino’). En general, la construcción de las carreteras y caminos se realizaban mediante todo un conjunto de procedimientos laboriosos.

En primer lugar, se podaba el camino previamente determinado, después, con la ayuda de gigantescas moles de piedra, alisaban la tierra. Posteriormente se cubrían con arena calcárea (sascab) con el fin de que la maleza no obstruyera la vialidad, y por último, se cubrían con estuco. Un sacbé muy conocido es el que comunica a Cobá con Yaxuná, y tiene 100 kilómetros de longitud.

A pesar de que conocieron la rueda sólo la utilizaron en la elaboración de juguetes artesanales que hacían representando animales cuadrúpedos con una rueda en cada pata. Sin embargo, lo más indispensable para poder lograr un excelente vehículo de transporte, no son las ruedas en sí, sino los ‘rayos’ o radios de ellas. La carencia de animales de tiro no explica por sí misma la inexistencia de carros, tanto como los mencionados radios.