Tierra y Soñador por Alfonso Guillén Zelaya

Por Alfonso Guillén Zelaya

Me tienes aquí, ¡Oh, tierra! Diligente
abro en tu seno el surco; conmovida
deposita mi mano la simiente;
mano de soñador que siembra la vida.

Yo sé que nada soy en el presente,
mas la siembra conmigo confundida
prolongarase indefinidamente
en la voz de la selva estremecida.

La cosecha de rosas y pomas
dará más tarde lo que el bosque diera
en color, sustento y en aromas.

Y tierra y soñador, ritmo diverso,
cantaremos en toda primavera
la eterna comunión del universo.